26 de julio de 2013

BROTES VERDES Y OTRAS MENTIRAS.



La espiral recesiva descendente de la economía capitalista es como un terremoto que está sacudiendo  el sistema hasta sus cimientos, aunque   aún no ha terminado este seísmo  porque las réplicas, como estamos viendo,  pueden agravar la situación a escala mundial, ya que las perspectivas globales, con la ralentización del crecimiento de los países emergentes y la conflictividad general no clarifican el panorama de recuperación que se necesita.   


Los estrategas de la burguesía están revisando sus previsiones constantemente y han entrado en una situación de desconfianza que ha hecho descender nuevamente las perspectivas de inversión del capital privado que está colapsado y se hace muy difícil cebar la bomba de la inversión pública para incentivar la recuperación por el estrecho margen que otorgan los déficits públicos. Además de eso, la situación social global es cada día más precaria como demuestran los datos siguientes:

En el mundo, el 8,2 % de los más ricos poseen más del 82,4 % de las riquezas globales agudizándose la brecha entre ricos y pobres. Más de 1.000 millones de personas viven actualmente en la pobreza extrema con menos de UN dólar al día. Más de 1.800 millones de personas no tienen acceso a agua potable. Más de 2.000 millones de seres humanos padecen desnutrición severa o anemia. Más de 880 millones de personas no tienen servicios básicos de salud y unos 2.000 millones carecen de acceso a medicamentos básicos.  

Para reparar tamañas injusticias el capitalismo necesitaría enormes inversiones sociales que tendrían que venir del sector privado o del público. En el sector privado la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF, inversiones en medios de producción) de los capitalistas está por los suelos y este índice es el que representa las previsiones de inversión de hoy que son los puestos de trabajo que se tienen que poner en marcha mañana y no aparecen globalmente por ninguna parte.  


En cuanto a la inversión privada se ha derrumbado,  lo que demuestra que bajo el capitalismo a corto plazo no hay ningún futuro para los millones de parados. Esto se resolverá a través de la lucha de clases para exigir la devolución de los derechos sociales que están siendo arrebatados por la política liberal burguesa, reiniciándose el ciclo de la lucha por el  socialismo en un combate que será determinante.


El debate se empieza a centrar en la profundidad que tendrá la  “depresión” en la que hemos entrado a escala mundial,  con el peligro de la “deflación” (caída generalizada de precios, y también de beneficios), lo que puede provocar un desajuste cada vez más brutal del capitalismo con una dislocación de los mercados y oleadas de quiebras y más cierres inminentes de empresas. Los economistas burgueses no tienen ni la más remota idea de cómo atajar el problema basándolo todo en campañas de confianza y falseamiento de la realidad concreta.


El sistema lleva consumido en rescates para taponar la hemorragia varias  decenas de BILLONES  de dólares, una gran parte intentando sostener el falso y supuesto valor de los activos bancarios e inmobiliarios en que se apoyaban los balances de las entidades financieras, que estaban trucados.  Por ahora no han logrado nada concreto, salvo incrementar  en muy poco tiempo la deuda pública, que se sigue multiplicando y que intentan pagar con nuestros impuestos, a la vez que aumentan la concentración de capital en ese 8,2 % de archi-capitalistas que se benefician de los intereses bancarios, con las finanzas cada día más monopolizadas por la élite financiera.


Creen que el problema es solamente financiero, (craso error), pues no es la falta de créditos lo que ha desencadenado la crisis, sino al revés: es la crisis cíclica de sobreproducción, de onda larga, con su caída brusca de la demanda lo que ha producido el estallido de la crisis financiera haciendo explotar a su vez la burbuja inmobiliaria, para luego trasladarse de nuevo a las finanzas, con la detención de los créditos, que ahogan a los sectores industrial,  comercial y agrario que quedan afectados y se dedican a fabricar parados.


La orgía de beneficios, fraudes, estafas, especulaciones y corrupción galopante vivida durante los  veinte años anteriores a la crisis, habían provocado un enorme crecimiento de  la tasa de ganancias que aumentó de manera más que aceptable para los burgueses,  pero no para la clase trabajadora, cuyos salarios permanecían relativamente al mismo nivel durante años, equilibrados con el robo que representaba la inflación y estirar el crédito hipotecario hasta dos vidas laborales. 


En la actualidad, los datos económicos muestran una caída casi generalizada de los niveles salariales, agudizándose la polarización entre ricos y pobres debido al aumento del grado de explotación de la clase obrera en el mercado mundial, con empujes a la baja de los salarios de los obreros, también en los países industrializados que se están desmoronando radicalmente ante el brusco efecto de los recortes, ataques y pérdidas de derechos sociales  adquiridos.



El capitalismo en su fase imperialista  abarcó ya a todos los países en la llamada globalización.  Las inversiones en China, en los años del boom,  fueron del orden de 50.000 millones de dólares anuales aproximadamente durante las últimas tres décadas. Este potencial de producción ha servido para acelerar la competencia entre bloques, con el dumping social que ello ha representado. Las contradicciones del capitalismo se están reproduciendo cada vez a escala más global. Esta depresión en la que transitamos  no tiene precedentes, pues según muchos analistas pudiese ser más profunda que la de 1929. Esto es una receta acabada para un incremento de las luchas sociales entra las clases, cuyos intereses siguen siendo contrapuestos e irreconciliables.


La perspectiva, por primera vez en la historia, de una recesión mundial sincronizada está sucediendo por lo que es previsible un enfrentamiento y una guerra comercial profunda entre los tres grandes polos del capitalismo (China, Europa y Estados Unidos) lo que hará que se profundice la crisis económica, política y social.  De hecho, estamos viendo ya como cada país, desde el más humilde hasta los EEUU,  está  tomando decenas de medidas de apoyo económico a “su” industria nacional. También se está incrementando en determinados casos las tasas aduaneras. El liberalismo en el comercio se hace de esta forma totalmente inviable y los gobiernos van a basarse cada vez más en el proteccionismo.  Esto podría desarrollar  tendencias nacionalistas en lo económico  lo que sería muy peligroso. Todo esto restringirá aún más el comercio mundial y la economía. Es preciso recordar que esto es lo que exacerbó aún más la crisis económica en los años treinta.  


En países intermedios como el Estado español,  que tienen una gran vulnerabilidad financiera debido a su atraso histórico, los capitales están huyendo rápidamente a refugios más seguros, con efectos devastadores en la economía real,  habiéndose evaporado en el pasado ejercicio de 2012  en torno a 235.000 millones de euros, lo que  equivale a una Huelga de inversión de capitales muy peligrosa para la estabilidad.


Tenemos ejemplos de lo que puede ocurrir en algunos países donde el Estado puede colapsar, como en Islandia, Grecia, Portugal, etc, que son ahora Estados en plena bancarrota, aunque se les adorne con eufemismos como “intervención”,  “rescates” o lo que quieran decirle. Más convulsiva e incluso revolucionarias son situaciones de levantamientos populares como las que viven países como Egipto, Siria, Turquía, Brasil, Grecia, Portugal, etc.   Está habiendo manifestaciones de protestas enormes cuestionándose las medidas que toman gobiernos que plantean ataques furibundos a los intereses de los trabajadores, como hemos visto también en toda Europa, atacando a sus pueblos para salvar a los banqueros.   

En el estado español igualmente hemos visto esas potentes movilizaciones tremendas como las manifestaciones de las mareas verde, blanca, negra, roja y de todos los colores,  donde hubo millones en la calle rechazando la política del PP y  Huelgas Generales que aunque  la convocasen los sindicatos de forma casi obligada, fue un éxito tal que las propias cúpulas de UGT y CCOO se arrugaron y no quisieron darle continuidad, pero ahora están siendo empujados en el otoño que se avecina a la Huelga General de 72 horas, convocada por el Sindicato de Estudiantes junto con profesores y padres en la Enseñanza,  que podría confluir con otros sectores pues es  un clamor  en la calle su convocatoria que va a madurar durante todo el verano.


Los recortes se presentan brutales y afectan a sectores industriales claves, como el Naval.  La construcción naval construyó antes de la crisis,  9.000 buques nuevos con un exceso de capacidad enorme que ahora no pueden ser utilizados. En el Estado español, encima tienen  la espada de Damocles del litigio de devolución a Europa de las subvenciones que ponen en peligro 85.000 puestos de trabajo y que empuja a los trabajadores a la lucha para defender sus puestos de trabajo.  Hay un excedente en la actualidad al haberse restringido el comercio  marítimo mundial que se demuestra en la existencia de unos 500 buques atracados para su desguace que están casi nuevos. Los gobiernos están tomando medidas para proteger los intereses de sus respectivas burguesías a las que sirven, por lo que el comercio mundial busca salidas en el proteccionismo que será como saltar de la sartén al fuego.  


Igual pasó con la burbuja inmobiliaria que estalló con virulencia en este país,  dándose la paradoja de que existen millones de pisos vacíos y se han ejecutado más de 600.000 lanzamientos dejando las gentes en la calle, teniendo que ser asumido su alojamiento por sus familias con masificaciones e infra-viviendas, cuando existen al menos dos millones de personas que necesitan un solución  de habitabilidad decente.  La plataforma anti-deshaucios (P.A.H.) ha demostrado con sus luchas que se deben tomar medidas para detener tamaña injusticia, que ha sido tomada en consideración por la Justicia en Europa y el PP hace caso omiso negándose a resolver el problema, porque defiende solo a los banqueros corruptos, obstaculizando las medidas que en dicha materia ha tomado el Gobierno de la Junta de Andalucía, expropiando a los banqueros el uso de las viviendas para detener los lanzamientos.  



Los datos de caída del comercio mundial aceleró el colapso en aquella época trágica de los años 30 cuando las medidas proteccionistas fueron tan nefastas para la economía mundial. En la actualidad los datos del descenso del comercio mundial superan en algunos sectores a aquel período por lo que nos encontramos al borde de una guerra comercial. Un dato significativo es que el consumo de petróleo ha caído entre un 15 y un 20 %, y los capitalistas, para compensar la caída de la tasa de ganancias, siguen incrementando los precios al consumo de forma brutal.  



Entre 1990 y 2006, con el comercio mundial creciendo a un 6 % de media,  el PIB mundial tuvo un crecimiento medio del 3 %.  El “Informe de Perspectivas Económicas Globales”, pronostica que la economía mundial cerrará 2013 con descensos casi generalizados. Para la economía de EEUU, la incertidumbre respecto al “abismo fiscal”, que espera recortes del gasto presupuestario, pronostican una caída del crecimiento del 2013 que oscila entre 1,9 y 2 %.

En la economía de la Zona Euro se registrará una contracción o apenas crecerá un 0,3 % según proyecciones del Banco Central Europeo (BCE), esta recesión puede empeorar por el impacto de las políticas de austeridad y fiscales y el manejo de las deudas soberanas, que está afectando al consumo y la inversión en la zona.

Los pronósticos de crecimiento del PIB de países como China, que estima cerrar con el 7,8 % este año, por debajo de lo proyectado del 8,4 % que esperaba para este año 2013, experimentará una desaceleración a pesar del esfuerzo que hace con su política monetaria de bajar las tasas de interés en un intento desesperado de reactivas la economía. Con esas perspectivas los datos el comercio mundial siguen cayendo por lo que este decrecimiento puede agudizarse.  Esto está colapsando las exportaciones de casi todos los países.   Dicho informe plantea algunas zonas de verdadero riesgo, como el PIB de la eurozona que se contraerá este año. Alemania, la principal economía del euro, crecerá en torno al 1,4 % en 2013,  en cambio la economía española y la italiana no lograrán crecer este año ni posiblemente el que viene; La economía de EEUU crecerá este año un 2 % (un 0,1 % menos que en el pronóstico anterior). La economía de Japón retrocederá 0,4 % este año.


Esas revisiones a la baja  reflejan unas turbulencias financieras incesantes, nuevas estadísticas negativas, una confianza que se hunde y el efecto limitado de las respuestas políticas en la restauración de la salud del sistema, que provocarán más agitaciones sociales y espoleará la lucha entre las clases provocando más turbulencias y conflictos sociales debido a la destrucción masiva de tejido industrial, del comercio y la agricultura y al incremento insalvable del paro forzoso que se ha hecho crónico y estructural, no habiendo salida bajo el capitalismo para resolver las cuestiones sociales, por lo que el único camino es el aceleramiento de las masas en su lucha por el socialismo.


La propaganda machacona del PP sobre los brotes verdes y las insistentes mentiras de Montoro diciendo que estamos saliendo de la crisis son negadas por la realidad de la marcha general de la economía mundial como demuestras las cifras anteriores obtenidas de sus propios organismos oficiales, pero por muchos esfuerzos que hacen por engañar a la población la confianza en la política practicada por el Gobierno de Rajoy no levanta cabeza.



ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE ANDALUCIA.
               

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