16 de octubre de 2010

CULTURA Y LUCHA DE CLASES.


Queremos rendir homenaje a hombres de izquierda que han fomentado la cultura con una visión anticapitalista, como Pablo Iglesias, Tierno Galván, José Saramago y demás luchadores sociales. La cultura ha sido dominada por las élites de la clase pudiente desde los inicios de la historia de la civilización humana. Los avances culturales no han sido lineales, sino que cuando se han producido derrumbes de civilizaciones o caídas de grandes imperios, han sufrido asimismo retrocesos. Dialécticamente, por el contrario, a veces, grandes conflictos han acelerado el proceso de investigación y desarrollo de la ciencia, la técnica e incluso la cultura.

Estamos en un proceso de cambios bruscos y repentinos debido a la recesión en la que hemos entrado donde los estrategas del capitalismo amenazan con recortes en todo lo que, para su visión estrecha en el aspecto cultural, es inproductivo para incrementar la tasa de ganancia del capital privado, que es su objetivo inminente a corto plazo. Esa visión estrecha, reaccionaria e incluso inhumana, tiene que ser combatida por las ideas socialistas que son más democráticas y necesarias para el desarrollo de la sociedad.

Nosotros queremos que se avance hacia una sociedad verdaderemante socialista y democrática, donde la cultura pertenezca al pueblo y esté al servicio democrático de los ciudadanos y no de la burguesía solamente. Pero para tener pleno acceso a la cultura los ciudadanos tienen que disponer de timpo libre suficiente, por lo que es necesario reducir de forma generalizada la jornada laboral e incrementar a su vez el nivel de vida de todos los habitantes. No es de recibo los plantemientos del Gran Jefe de la Patronal, Diaz Ferran, que declaró que hay que "trabajar más y cobrar menos", lo que quiere decir, que el objetivo que le plantea a la CEOE, es esclavizarnos, para sacar más plusvalías que va a manos privadas y a veces no cumplen siquiera la ley de retribuir al asalariado con lo estipulado por ley, lo que representa una doble estafa.

Existen dos visiones de analizar ese problema, pues los trabajadores luchamos por "trabajar todos, para trabajar menos y vivir mejor" mientras que los burgueses tienen como misión, prolongar la jornada y pagar lo menos posible. Así pues, bajo el capitalismo es completamente imposible cumplir la primera premisa, pero si no luchamos, podrían los patronos seguir presionando para acercarse al cumplimiento de la segunda. Estamos observando que existe un nivel de paro estructural que en nuestro país está ya en torno al 20 % y con tendencia a subir más, mientras por otra parte, un cierto número de trabajadores, cada vez en número creciente, son forzados por la patronal a trabajar jornadas extenuantes y embrutecedoras de 12, 14 y 16 horas diarias.

La burguesía repite insistentemente que no hay alternativa posible. Eso es una mentira "goebeliana" que de tanto repetirla está siendo asumida incluso por los llamados defensores de los trabajadores. Hay que combatir esas mentiras con una cultura contraria a la de la burguesía y con un modelo alternativo. Científicamente existe un sistema social de economía planificada y autogestionada democráticamente, donde se podría incrementar exponencialmente la producción y la riqueza, trabajando todos, pero repartiéndo mejor tanto el trabajo como el fruto de éste, por ser un bien escaso y a su vez vitalmente necesario. Ese sistema social sería conocido por Socialismo, que es completamente contradictorio con el modelo capitalista, que sostiene valores diametralmente opuestos en muchos campos.

El enorme potencial de la ciencia y la técnica, con la introducción de la robótoca y los últimos adelantos en la producción, podrían en un corto plazo, producir un salto cualitativo y cuantitativo en el desarrollo de las fuerzas procuctivas. Pero es preciso cambiar los criterios de la producción, porque tal como nos dicen los manuales de economía existe dos modelos: a) CAPITALISMO que es producir para obtener el máximo beneficio privado en el menor tiempo posible con la mínima inversión. b) SOCIALISMO que es producir para satisfacer las necesidades humanas.

El modelo a) Capitalismo, produce una jerarquía de valores que está pervertida, anteponiendo la propiedad privada por encima de la humanidad. Las cosas valen más que las personas. Fomenta el individualismo, el egoismo, la competencia feroz, el ansia de lucro, privatiza los beneficios, los bienes de producción, es a moral, justifica el dogmátismo, el sectarismo, el racismo, el autoritarismo, la intolerencia, el modelo laboral es injusto e indigno, cada vez más desigual e insolidario, pide a los asalariados el máximo esfuerzo y le retribuye con el mínimo salario, es injusto, insolidario, nacionalista, insociable, depreda el medio ambiente y siempre quiere llevar la razón, a veces imponiéndola por la fuerza.

El modelo b) Socialismo, se basa en un ideal que propugna el noble desafío de edificar una nueva sociedad. Pide a cada uno según su capacidad y entregará a cada cual según sus necesidades. Fomenta valores del buen socialista, como el cooperativismo, la economía social autogestionada y democrática, defiende lo público, la planificación científica de los medios de producción, la ética, no es individualista, no es egoista, no es dogmático, no es sectario, no es racista, no es autoritario, no es intolerante, no trata al prójimo como mercancia, defiende el trabajo justo y digno, busca la igualdad, la libertad, la solidaridad, es participativo, organizado, responsable,internacionalista, sociable, defiende la causa medioambiental para conservar el planeta, es eficiente y crítico a la vez que rectifica los errores cuando se cometen y está siempre en proceso de formación.

Con el modelo a) capitalista, que ha entrado en recesión profunda, dislocando el mecanismo de producción por el agotamiento del libre mercado, el margen de salida es bastante estrecho con un costo social terrible, que puede retrotraer a la humanidad a situaciones similares a siglos anteriores, pues el modelo ha entrado en franco declive.

Con el modelo b), con el verdadero socialismo, se podría avanzar rotundamente hacia la liberación del ser humano de la carga pesada de los trabajos embrutecedores, que podrían realizarse por maquinaria moderna robotizada con poco esfuerzo de mano de obra. El ser humano, una vez liberado de los agobios de la necesidad para la supervivencia a la que es sometido en la incertidumbre que ofrece el capitalismo, que lo esclaviza mediante la explotación que es el robo sistemático de las plusvalías en su puesto de trabajo, podría dedicar parte de su vida a funciones sociales y a un desarrollo integral de su personalidad, su educación, cultivando su intelecto, mejorando tanto los aspectos psíquicos como físicos. Planificando la economía socialmente, el crecimiento del PIB podría alcanzar cifras de dos digitos en menos de cuatro años, dado el potencial tecnológico alcanzado que está siendo despilfarrado. El que considere esto como una utopía está en un error, pues el socialismo se ha convertido ahora, más que nunca, en una necesidad para la superación del ser humano.

En cuanto a la verdadera cultura, el arte, la música, la literatura, la ciencia, la filosofía, la historia, la economía... ocuparían parte de la vida de los ciudadanos libres, sustituyendo voluntariamente el lugar que ocupa en la actualidad la cultura-basura, llamada "rosa" o "amarilla", que es impartida e impuesta mayoritariamente a través de los grandes medios de comunicación dominados y al servicio de los intereses de la clase burguesa dominante, que cumplen una función de clase, como es la "alienación mental" del pueblo de forma sistemática y planificada, censurando a su vez, cualquier otra ideología adversa al capitalismo.

Es preciso reconocer que se han conseguido mejoras en el último medio siglo, sobre todo en los países industrializados, que han favorecido a los trabajadores, tanto en educación, sanidad, mejora de la dieta alimenticia, obstención de mejoras sociales y otras, que han aumentado de forma progresiva la esperanza de vida de las masas. Esto es una demostración clara que existe un nivel de desarrollo de las fuerzas productivas que permitirían continuar avanzando, pero haría falta introducir la planificación científica de la economía, en bases socialistas, y de esta forma, los adelantos alcanzados podrían generalizarse para aumentar el bienestar a toda la población. Tenemos que preguntarnos: ¿Quién lo impide?

Lo impide el actual sistema capitalista, donde la propiedad privada de los medios de producción, al alcanzar su límite de un ciclo largo, ha hecho colapsar el "libre cambio" hundiéndonos en una profunda recesión muy peligrosa, que impide y lastra el desarrollo armonioso de las fuerzas productivas. La capacidad productiva instalada ha caido por debajo el 69 % por lo que existe un despilfarro productivo de más de un 31 %. El Paro es ya estructural y el sistema capitalista no tiene forma de erradicarlo, porque el modelo empleado hasta ahora, que ha sido "la guerra y la destrucción" se ha vuelto intolerable, por inhumano e inviable incluso económicamente, al haber alcanzado las fuerzas de la reacción el objetivo final cual es la globalización del Planeta Tierra y no existen más mercados que conquistar, ni con la rapiña ni con las inversiones democráticas, porque en definitiva, mercados es poder adquisitivo de las masas, que están superexplotadas y extenuadas económicamente.

Como ejemplo es preciso reconocer que aplicando un uso correcto de la ciencia, la ingeniería genética podría permitir a la comunicad científica, en un breve espacio de tiempo, contrarrestar los procesos patológicos, prolongando la vida humana más allás de los cien o ciento veinte años con una calidad de vida aceptable. Las posibilidades del desarrollo futuro del género humano son tan infinitas como la materia en el universo. Los procesos de avance hacia la mayor cota de bienestar están en línea de la Ley de la Evolución de los humanos. Pero a veces, la mentalidad reaccionaria de los poderosos, de querer mantener situaciones económicas obsoletas, inviables, caducas, obstaculizan los procesos de avances de la humanidad y a su vez, los convierten en violentos, produciendo la necesidad de enfrentamientos, de cambios bruscos y cualitativamente repentinos en el proceso histórico, pues como dijo Engels, "lo que no ocurre en 20 años, puede ocurrir en 20 meses o incluso en 20 días" y ésto se ve en la agudización que se produce en la lucha entre las clases, que una vez puestas en acción las masas sociales, eliminan las trabas que oprimen a los necesitados, haciendo que se produzcan los avances que se hacen necesarios, e incluso a veces, la necesidad se puede expresar a través de cualquier accidente.

En muchos países, el empuje de las luchas de masas expulsó històricamenta a los elementos de ideologías oscurantistas de derechas retrógradas, acabando con monarquías e implantando repúblicas democráticas. En otras ocasiones ocurrió lo contrario, que las fuerzas sociales democráticas fueron bañadas en sangre por las derechas reaccionarias. El ser humano, en la medida que avanza en su conocimiento y en la búsqueda de la libertad, la igualdad y la felicidad, que son los ejes y objetivos principales del verdadero socialismo, trata de lograr un equilibrio en el funcionamiento social de las organiaciones de clase que el movimiento obrero ha construido con tanto esfuerzo, sacrificio y lucha.

En momentos puntuales, las masas exigen un desarrollo más armonioso del tejido social, rechazando el dominio de los poderosos. A veces, el movimiento obrero se ve empujado incluso en contra de su propia voluntad, a la lucha por mejoras sociales, cuando éstas les son arrebatadas, sacando a flote un instinto vital de conservación de la dignidad como pueblo, cuando se enfrenta a la fuerza represiva que ejerce tanto la patronal, con sus chantajes, sus amenazas de despido ante una lucha, su especulación y corrupción descarada, como la que ejercen los defensores del capitalismo, para salvaguardar los intereses de la clase privilegiada, utilizando cuerpos represivos.

En esta lucha desigual, a veces surge la duda ante el terror de la derrota que representaría enfrentarse, por una parte "la fuerza de la razón" que esgrime la clase trabajadora y por otra, la "razón de la fuerza" de los hombres armados que defienden la propiedad privada de los ricos, a veces hipócritamente en el nombre de la "democracia", antes de defender los Derechos Sociales y Civiles de la mayoría de los ciudadanos, que es donde debe buscarse la raiz de la verdadera soberanía, si se entiende correctamente lo que significa una verdadera democracia, que no puede ser otra que la que defienda los intereses de la mayoría que es la clase trabajadora, es decir, una "democracia socialista sana", y no una "democracia burguesa" donde se defienden los intereses de un puñado de banqueros y capitalistas que son una minoría pero que utilizan toda la maquinaria del Estado con el objetivo del lucro privado, anteponiendo éste al bienestar del ser humano.

El concepto de cultura es muy amplio y abarca infinidad de definiciones, integrando el conjunto de todas las formas, patrones y modelos, tanto implícitos como explícitos, a través de los cuales, en una sociedad se regula el comportamiento de las personas que la componen. A veces, culturas inferiores han dominado a culturas superiores a base de la represión y la opresión e incluso las han erradicado. Otras veces se han conservado culturas que han sido perseguidas por la clase dominante. En toda cultura se incluyen costumbres, códigos, prácticas, reglas y normas de la manera de ser de los pueblos, como vestimentas, rituales, religiones, o sea sistemas de creencias y comportamientos humanos básicos. Cabe también definir a la cultura como la información y habilidades que posee el ser humano. Es fundamental el concepto de cultura nueva para las disciplinas que tengan como misión el estudio y la transformación de la sociedad, utilizando las herramientas científicas como la sociología, la economía, la historia, la antropología y otras disciplinas.

La cultura da a los pueblos la capacidad de reflexionar sobre si mismos. Nos permite hacer de nosotros potencialmente seres verdaderamente humanos,(pues todavía no lo somos en su plenitud), porque a veces nos comportamos como verdaderos animales salvajes, pero que podríamos llegar a ser si empezamos a abandonar el modelo egoista que nos ha inculcado el capitalismo, siendo ciudadanos racionales, criticos y comprometidos éticamentente con los nuevos valores que nos permitan construir un mundo mejor. A través de la nueva cultura podremos discernir los valores y efectuar nuevas opciones, pues como nos explicaba Francisco Largo Caballero: "La cultura obrera es una lucha permamente contra la ignorancia impuesta por la clase burguesa dominante", de ahí la necesidad que tenemos la clase trabajadora de estudiar y aprender de los clásicos, para superar sus carencias e intentar no cometer los mismos errores.

Con un nuevo modelo cultural, basado en la ciencia, en el materialismo dialéctico, como el mejor método para analizar la sociedad e intentar transformarla, la clase trabajadora expresará sus análisis, tomará la conciencia de clase para sí, se reconocerá como un proyecto en elaboración inacabado que debe tender hacia la socialización para avanzar, poniendo en cuestión críticamente nuestras propias realizaciones, buscando de manera infatigable nuevos derroteros que nos permitan avanzar hacia "la Sociedad Socialista, se seres humanos libres, justo, honrados e inteligentes", reconociendo que, hasta que no se superen las divisiones creadas por las clases, la lucha por los avances sociales van a continuar. Con la democracia económica, política, social y cultural, otro mundo es posible, SI, pero con el verdadero Socialismo.

ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE. A
is-psoe.malaga@terra.es

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