24 de julio de 2010

LA MINISTRA AÍDO RECONOCE ERRORES.

La compañera Ministra Bibiana Aído se ha tomado en serio su tarea de lucha por la igualdad. Nadie puede negar esas buenas intenciones pero a la vista está que los resultados obtenidos hasta el momento son más bien escasos. Denuncia la doble moral de la burguesía, que a través de la prensa anuncian cada vez con más descaro propaganda de prostitución y sexo. Recientemente ha declarado que "no se puede denunciar y publicitar la explotación sexual a la vez".

Parece no querer comprender el funcionamiento del capitalismo, cuyo objetivo es el lucro privado. Para entender el origen de la discriminación que la mujer sufre bajo el capitalismo, sobre todo, si lo que se pretende es buscar alternativas, es preciso que se parta de la base de que ningún ser humano vive aislado de la sociedad. Por ello es preciso buscar la explicación al problema profundizando en el análisis de las causas que lo provoca.

La lucha por la emancipación de la mujer es uno de los problemas fundamentales, no sólo porque las mujeres representan más de la mitad de la humanidad, cuya representación democrática no se corresponde con la que en realidad tiene, sino porque representa uno de los sectores más oprimidos y explotados de la sociedad. La mujer es víctima de una triple explotación, como asalariada, como mujer y como esclava del esclavo cuando es sometida, por el actual modelo, a ser ama de casa y reproductora de mano de obra fundamentalmente.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) el 90 % de las mujeres practican la prostitución de forma forzada. Más de 400.000 mujeres ejercen la prostitución en el Estado español. Existe el lobby de los proxenetas que están exigiendo la legalización de ese lucrativo negocio, planteando de nuevo el estudio del año 2005 donde se indica que dejaría a las arcas del Estado 1.124 millones de euros si fuese legalizada esa actividad y las prostitutas cotizaran. Esto demuestra que las fuerzas en liza, entre el capitalismo y el derecho de la mujer siguen siendo irreconciliable.

Hoy mismo salta la noticia que la Policia ha desarticulado una gran red de prostitución donde explotaban a 350 mujeres. Se han detenido a 105 personas de esa multinacional mafiosa del crimen organizado. Esa multinacional de proxenetas llevaba 15 años operando ilegalmente. Se calcula que obtenía unos beneficios mensuales de 750.000 euros con conexiones en el sector inmobiliario. Tenían 15 sociedades mercantiles de blanqueo de dinero. Copaba el 50 % de los anuncios de contactos sexuales en la prensa. El patrimonio que es incalculable debe ser investigado e incautado por el Estado. No solamente ése, sino todos los patrimonios de los delincuentes, traficantes y empresarios corruptos, eliminando el secreto bancario, porque es incomprensible que la banca no sepa nada de ese tamaño tráfico financiero ilegal.

Con frecuencia escuchamos que la mujer ha sido oprimida siempre por el varón, incluso que ese antagonismo entre sexo hunde sus raices en el origen de la psicología humana. Algunas teorías reaccionarias pro capitalistas llegan a querer explicar esa diferencia en supuestas causas biológicas, genéticas y cerebrales. Esos reaccionarios de tomo y lomo, derechistas recalcitrantes, partidarios de la hipocresía burguesa más extravagante, corruptos hasta la médula, buscan una justificación a esa discriminación de la mujer, basándose que es la vieja historia desde el origen de la vida, que ellos situan en el Eden bíblico, con el mordisco de EVA a la dichosa manzana de la discordia.

Esa teoría reaccionaria y anti-científica del análisis del problema, ha dado pie a enfrentamientos constantes entre la ciencia progresista y la religiòn reaccionaria, habiendo sido asumida, como una filosofía que es defendida por algunos intelectuales y científicos bien pagados por el sistema capitalista, que intentan justificar desde posiciones retrógradas, arropándose en una pseudociencia, que la opresión de la mujer es causa natural.

La compañera Ministra Aído hace ya bastante tiempo recorrió algunos medios de difusión, exponiendo el conflicto ético que representa la defensa de los Derechos Humanos, que esos medios dicen defender, y a su vez, ser los defensores de la publicación de páginas de anuncios de contenido sexual donde se esconden las mafias del proxenitismo. Hizo un primer intento por eliminar los "clasificados sexuales" con el objetivo de marginar a esas mafias que existen tras el suculento negocio de la explotación sexual y que afecta a cientos de miles de mujeres. Entonces no lo consiguió pero de nuevo vuelve a la carga. Habría que preguntarse, ¿cuál fue el principal impedimento para que no le hiciesen caso? Debemos afirmar que los beneficios que ello reporta. Se insinuó una contrapropuesta de que los medios prescindirían de esos ingresos a cambio de que el Gobierno les garantizara recursos que enjugaran el impacto económico que representaba la supresión de esos anuncios de sexo. En este caso, una vez más el Gobierno es débil con los Poderosos y fuerte con los débiles.


Es preciso profundizar un poco más en las causas de esa situación pues como explican los historiadores, con el desarrollo de la propiedad privada y con ella, la necesidad de preservar y potenciar este modelo, desapareció la familia por línea materna y quedó sustituida por el patriarcado apareciendo la herencia, como puede leerse en el libro "El origen de la familia, la propiedad privada y el estado" escrito por Federico Engels. A la mujer se le fue apartando del modelo productivo anterior, que era más social y colectivista y se le confina a los límites del hogar. A partir de esa situación, comienza su dependencia material cada vez más del varón que va ganando en poder. Como escribiera Bebel en su obra La Mujer y el Socialismo, "La mujer es el primer ser humano víctima de la servidumbre. Ha sido esclava antes de que hubiera esclavos".


Cierto que no fue el capitalismo la primera sociedad dividida en clases. Hubo esclavismo, feudalismo y otros estadios anteriores intermedios. Los esclavos y los siervos eran explotados pero en el capitalismo, con el desarrollo de las fuerzas productivas, se generan los elementos contradictorios que sientan las bases para la lucha cada vez más firme de la mujer por su emancipación. Pero dentro del marco del capitalismo ni la mujer ni el varón, por separado, alcanzarán una completa emancipación. Esa es una tarea común de los sexos contra el sistema capitalista causante de la situación que oprime y explota a ambos, aunque por la cultura desarrollada e impartida por la clase burguesa dominante, afecte más a la mujer que al varón.


Es cierto igualmente que entre la propia clase trabajadora existen relaciones de dominación del varón contra la mujer que tenemos la obligación como seres humanos, sobre todo si queremos llamarnos socialistas, de combatir en todos los campos, para intentar mejorar la situación tan agobiante que sufre la mujer, pero es imprescindible acompañar esa lucha con una ideología alternativa al capitalismo, que proponemos sea el auténtico socialismo, en líneas de clase, discurso que escasea totalmente entre los componentes de la actual dirección en el Partido, cuyo exponente más liberal está entre los miembros del actual gobierno de coalición entre liberales y socialdemócratas moderados.


Si se defienden las ideas del "feminismo pequeño burgués" se está ayudando objetivamente, se comprenda o no, a los planteamientos de la burguesía, reproduciendo los mismos roles y por tanto, dificil de eliminar las contradicciones que existen a la vez que se contribuye a la división del movimiento obrero creando falsos intereses opuestos entre la mujer y el varón, pues para la obrera o el obrero que se sienten explotados, las condiciones, sea el Patrón varón, sea mujer, la situación es la misma.


Uno de los problemas más acuciantes que aparecen diariamente en los medios de comunicación, es el de la mujer maltratada que algunos vienen en llamar "terrorismo doméstico". A mediados de Julio el número de mujeres asesinadas por violencia machista ascendían a 43. Los asesinatos a manos de sus compañeros van en aumento. Esa violencia en muchas ocasiones, no es fruto solamente del carácter violento de las personas, sino que, según algunos expertos, tiene mucho que ver con las condiciones materiales de la vida que soportan cientos de miles de familas trabajadoras, llegando a situaciones de desesperación producida mayoritariamente por problemas de escasez, el paro, la miseria creciente tanto en los aspectos económicos como intelectuales, la marginación y demás lacras en las que el capitalismo está hundiendo a la humanidad por la situación de crisis y recesión a la que estamos abocados, por lo que todo ello saca a la luz las contradicciones del propio sistema capitalista que está llegando a sus límites, al no poder ofrecer un futuro digno para la sociedad.


La compañera Ministra Aido confiaba ciegamente en que la coherencia de su discurso progresista iba a bastar y que se impondrían sus deseos al objetivo del lucro privado de los empresarios, pensando utópicamente que "podría domesticarse al tigre para que comiese hierba". Pensar eso es un error como ella misma ha tenido que reconocer. Se queja la compañera diciendo que "Resulta absurdo que los medios denuncien la trata de mujeres en una página y la anuncien en otra. Creíamos que reaccionarían ante las directrices adoptadas por el Parlamento, pero el tiempo ha demostrado que nos equivocamos".


Las compañeras y compañeros que articulan su discurso asumiendo las leyes del capitalismo, sin cuestionar el modelo, son incapaces de comprender el papel central de la lucha de clases en la sociedad, y por tanto, están incapacitados de comprender la contradicción fundamental de la sociedad capitalista, de admitir el antagonismo entre la clase obrera y los intereses del capital. Se limitan solamente a ver una parte, en un análisis parcial del problema que produce esta sociedad, la opresión de la mujer, apartándolo totalmente de su contexto. La consecuencia final es que todos los movimientos feministas de mentalidad "pequeño burguesa", se convierten en una utopia reaccionaria y reformista, que les hacen el juego al sistema capitalista diviendo al movimiento obrero en línas de sexo contra sexo, en vez de clase contra clase, desviando la atención de la verdadera problemática que afrontan las mujeres.


El verdadero socialismo está en contra de cualquier tipo de discriminación, por motivos de sexo, raza, religión o cualquier otra condición. Pero abría que revisar el camino reformista emprendido a través de la lucha feminista cuando se ha dedicado a imponer cuotas de participación en las direcciones de los partidos, los sindicatos y la sociedad, con resultados también escasos. Las cuotas femeninas, para desarrollar una política "reformista" que se concreta en "contra reformas", al carecer de suficientes recursos para llevarlas a cabo, representan una solución organizativa inadecuada para resolver problemas sociales. Tras esto se oculta la incapacidad de las direcciones de las organizaciones actuales de la izquierda de plantear una política que sea capaz de potenciar la participación de la mujer y el varón, en un plano de igualdad, en el seno de los partidos politicos, sindicatos y movimientos sociales en general. Esas cuotas han servido a veces en manos de algunas direcciones burocratizadas en un arma desigual utilizada para apartar de las direcciones a los elementos críticos con la política de la dirección y colocar en las listas a "cuotas femeninas" dóciles con el poder, lo que desvirtua totalmente el ideal de la "igualdad". La verdadera igualdad consiste en estar igualmente formados para saber elegir a los dirigentes por el programa y la política que defienden y no por su género, raza, nacimiento u otra condición que sirva para protistuir el ideario socialista.

Pablo Iglesias y los fundadores del partido, señalaron la base de la opresión femenina en la posición que ocupa en la producción social. Es pues en el capitalismo donde encontraremos la base de esta opresión, pero en el discurso de las compañeras y los compañeros de la corriente oficial se difumina este hecho o más bien se borra de un plumazo. La integración y emancipación de la mujer en la sociedad capitalista es imposible. No puede darse al margen de la lucha por la emancipación del conjunto de la humanidad del trabajo asalariado y la explotación. Por lo que asumiendo el programa y la hoja de ruta marcados por el imperialismo, de ajustes, recortes en las finanzas y ataques a los trabajadores, se avanza en el "socialismo del cangrejo", es decir, mucha verborrea social y retrocesos en la práctica porque no hay suficientes recursos para avanzar, ni firmeza programática para acabar con esas mafias.

El socialismo ha explicado durante su historia que, tanto la mujer y el varón de la clase trabajadora, tenemos que luchar juntos para transformar el sistema capitalista y construir unidos una sociedad distinta, donde todo ser humano, independientemente de su sexo, tenga los mismos derechos y oportunidades, y la suficiente igualdad económica para avanzar hacia el objetivo de que el futuro pertenezca al socialismo y el socialismo pertenezca a los trabajadores. Como conclusión, es preciso rectificar, si se reconoce que se cometen errores. Es preciso volver a las fuentes del socialismo, a los clásicos, para rearmar ideològica y programáticamente al Partido, para dotarlo de un nuevo programa auténticamente socialista que nos permita girar a la izquierda y ponernos de nuevo en sintonía y en defensa de los intereses de la clase trabajadora en una lucha implaclable contra el capital y la política impuesta por la clase dominante, porque bajo el capitalismo no hay salida para la humanidad.



ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A

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