3 de junio de 2010

ECONOMÍA EN FASE BELICOSA.

El ataque con nocturnidad y alevosía del ejército sionista de Israel, a la “Flotilla de la Libertad”, que llevaba ayuda humanitaria a la población Palestina que sufre un feroz secuestro en la Franja de Gaza, se saldó con varios muertos y decenas de heridos; Es una auténtica vergüenza, que demuestra la espiral peligrosa, que se recrudece mediante la carrera bélica en el concierto mundial.

Ha habido levantamientos masivos de protesta en Turkía, Irán y demás países árabes, pero también en Occidente. Las protestas arrecian y podrían ser el inicio de una escalada violenta entre civilizaciones. Esa acción que muchos denominan como de Terrorismo de Estado ha dinamitado las conversaciones de paz polarizando las posiciones. ¿Tiene esto algo que ver con el colapso de la economía de mercado y la imposición de la hegemonía del imperialismo en la zona?

El sistema capitalista, en su fase imperialista globalizada, colapsó en el verano de 2007 en EEUU con la llamada “crisis de las subprime”, que fue en realidad la expresión de una crisis estructural del sistema. Ahora, una vez más las tensiones bélicas se hacen notar de forma virulenta en Oriente Medio; no solamente nos enfrentamos a guerras comerciales, sino a guerras reales, cuyas primeras escaramuzas están ocurriendo.

La crisis inició un nuevo periodo de declive caracterizado por la destrucción de las fuerzas productivas, debido al estrangulamiento del funcionamiento del capitalismo industrial y comercial por el capital financiero que frenó en seco las inversiones, la circulación de liquidez, los préstamos a las empresas que empezaron a despedir plantillas en una espiral de paro brutal.

El paro aumentó vertiginosamente y a su vez empezaron las agitaciones sociales, las rebeliones de los primeros sectores de la clase trabajadora, que se encontraban de repente con cierres repentinos, se descomponía la “economía de mercado”, demostrando una incapacidad absoluta por parte de las clases dirigentes y sus gobiernos, sean éstos conservadores, liberales, socialdemócratas o de cualquier otro signo, para orientar correctamente los destinos de los ciudadanos. Este es el cuadro que podemos ver en todos los países, de la situación político-social actual imperante.

La Humanidad, ante tamaña recesión, que según los analistas es similar a la crisis estructural que se dio en 1929, está amenazada de destrucción, notándose ya una peligrosa escalada de tensiones bélicas, como el caso reciente del ataque mencionado al inicio por parte del ejército israelí; asimismo hace unos días, la tensión entre las dos Coreas hacen presagiar un incremento de las acciones bélicas en zonas geoestratégicas claves del imperialismo. Aumenta la tensión también en otras zonas del mundo.

Los capitalistas nos quieren hacer creer que no tienen suficiente dinero para inversiones y sacar la economía del atolladero. Dinero si que tienen, pero lo invierten en producir para la muerte en vez de producir para la vida. El Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Presupuestos de Guerra para el año 2010, que asciende a 636.000 millones de dólares. En ese presupuesto se autoriza al gobierno a gastar 128.000 millones de dólares para las operaciones de guerra en Irak, Afganistán y Oriente medio, que van a servir para seguir matando inocentes.¿No estarán ya invirtiendo esos presupuestos bélicos?

La burguesía busca desesperadamente una salida a la recesión: La salida clásica del capitalismo siempre ha sido mediante la guerra o mediante las finanzas, o una combinación de ambos métodos, para salir de las crisis y someter a países a sus intereses, ganando mercados e influencias en el tablero geoestratégico mundial.

Las aplicaciones de planes de ajustes salvajes han sido impuestos por las fuerzas financieras a todos los gobiernos, exigiéndoles su rápido cumplimiento. ¿Dónde queda la soberanía política, que dicen que reside en el Pueblo? ¿Qué concepto tienen esos elementos de la palabra democracia, libertad, solidaridad y otros vocablos que hipócritamente utilizan para engañar a los pueblos?

Esos ataques a los intereses de los menos favorecidos empeorará la situación social y económica al constreñir aún más los mercados, porque la inversión privada ha colapsado y si a su vez se recorta la inversión pública, es como ir de “Guatemala a Guatepeor”, pues la tan anunciada recuperación se podría ver lastrada, produciendo como mejor resultado un estancamiento económico que puede durar varios años.

Desde el punto de vista de la lucha por el socialismo, solamente vemos una fuerza capaz de dar una salida digna para los seres humanos, pero por desgracia todavía carece de una dirección adecuada, y esa fuerza es la clase trabajadora que tiene que mejorar en su organización y caminar hacia la unidad en la defensa a ultranza de un programa auténticamente socialista, que en bases científicas socialice los grandes medios de producción para proceder a su planificación racional, bajo control democrático de la mayoría que es la clase trabajadora, para producir más y repartir mejor, poniendo a todo el “ejército ocioso de mano de obra” a producir.

El antiguo orden imperialista globalizado se ha demostrado inservible. En el fondo ha demostrado estar obsoleto, senil y agónico; ya no puede sobrevivir democrática y pacíficamente. Queda demostrado una vez más que el resultado lógico final de los mecanismos capitalistas, que están basados en la explotación, la especulación y la competencia feroz, chocan frontalmente con los dos frenos insalvables para seguir desarrollando las fuerzas productivas, como son, la propiedad privada de los grandes medios de producción y las fronteras nacionales, produciéndose un enorme caos cuando las crisis, que son cíclicas e inevitables, se suceden estallando estrepitosamente.

Para luchar por los intereses de los trabajadores y sobre todo para estas ocasiones fueron creados los partidos obreros, para ofrecer alternativas ante el hundimiento del sistema capitalista. La crisis arrastra a las clases más desfavorecidas al paro, a la miseria y a la desolación que solamente podrían ser vencidas por la mayoría que es la clase trabajadora organizada, defendiendo un programa de clase y no los intereses del capital. Es nuestra clase la que tiene la obligación de luchar para instituir un nuevo modelo social más justo y poner las bases para construir el socialismo, pero ello requiere una dirección firme, cuadros bien formados y un programa de transición adecuado.

El objetivo sería quebrar el dominio antidemocrático de la minoría de archicapitalistas que dominan la economía e implantan sus leyes, desde órbitas exteriores, sin que hayan sido elegidos por nadie anteponiendo sus sacrosantos beneficios privados al bienestar de al Humanidad. Por ello, tenemos que seguir preparándonos como clase, para imposibilitar esos atropellos económicos que nos inflingen, oponernos a ellos, oponernos a las guerras que las propias burguesías pueden verses forzados a declararse en su lucha por sus intereses de unas naciones contra otras, poniendo como parapeto a la clase obrera, para que en nombre de lo que ellos interpretan como “Su Patria”, mueran miles de soldados, que en el fondo son obreros uniformados, para que ellos defiendan sus intereses y sus beneficios como siempre lo han hecho.

Hay que continuar diciendo ¡¡ NO a la guerra¡¡, estalle ésta donde surja y, a su vez, continuar exigiendo la retirada de las tropas imperialistas de Afganistán, Irak, Oriente Medio y demás zonas en conflictos. El capitalismo mundial siempre se ha preparado para salir de las crisis incluso llevando hasta las últimas consecuencias su combate bélico en guerras de rapiña.
La ONU y los organismos internacionales que deberían tener la misión de velar por la Paz Mundial, demuestran con sus acciones, como venimos denunciando, que en realidad son agentes colaboradores de las Grandes Potencias Imperialistas. Ejemplos hay a miles pero el más reciente es el vergonzoso espectáculo dado por el Consejo de Seguridad de la ONU, ante este ataque de Israel a la “Flotilla de la Libertad” que llevaban ayuda humanitaria de forma pacífica a la población Palestina de Gaza que sufre un cruel asedio. Ni siquiera han condenado el ataque firmemente, solamente han pedido la liberación de los cooperantes y sus barcos, pese a ser una clara y flagrante violación del Derecho Internacional.

Un sistema que se sostiene en esa falta descomunal de ética merece desaparecer. Bajo el capitalismo cada vez hay menos salida para la Humanidad. A ese inmenso complot, a esa fabulosa mentira que llaman “democracia burguesa”, tenemos que oponernos, porque en realidad, bajo su aparente amable careta se esconde la más sanguinaria “Dictadura del Capital”. La clase trabajadora debemos responder con una movilización general de protesta, tanto por los ataques económicos que han decidido infligirnos como por la carrera bélica tan desenfrenada que se atisba.

Tenemos que seguir organizándonos y buscar la unidad en la acción para que podamos demostrar la fortaleza de nuestra clase, que cuando nos ponemos en movimiento somos invencibles, para hacerles frente a tan criminales enemigos de la Humanidad.

El objetivo tiene que seguir siendo la victoria definitiva de la clase trabajadora a escala internacional, aplicando una verdadera solidaridad de clase, que marque el comienzo de la verdadera historia del ser humano sobre el planeta, que nos permita liberarnos de este corrupto, cruel, sanguinario y criminal sistema capitalista y mandarlo al basurero de la Historia que es el lugar que ya le corresponde. Otro mundo es posible, pero con el verdadero SOCIALISMO.

ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A
Is-psoe.malaga@terra.es

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